sábado, 5 de mayo de 2012

TEMA 11: Inestabilidades y caídas

La incidencia de las caídas en la población anciana es mucho mayor que en el resto de la población. Los ancianos muchas veces lo aceptan como parte inevitable del envejecimiento y por ello con mucha frecuencia dejan de consultar al profesional sanitario sobre este hecho, por ello debemos de forma activa dentro de nuestra población diagnosticar aquellos pacientes con riesgo de sufrir caídas y con ello evitar las consecuencias orgánicas y psicológicas que éstas acarrean.
Para ello debemos conocer las causas más frecuentes que las provocan y lo más importante, la prevención de las mismas. En este entrada intentaremos abordamos estos aspectos de manera clara y sencilla para su mejor comprensión. 


Las caídas y las fracturas suponen sin dudas un importante problema tanto médico como social, dada la gran incidencia entre la población anciana, los problemas que de éstas se derivan y el aumento progresivo de personas mayores de 60 años. Es evidente, por tanto, la importancia del tema que nos ocupa, así como la preocupación por descubrir formas de prevención de dichas caídas.

Las caídas provocan lesiones importantes y fracturas que en los pacientes de edad geriátrica conllevan una larga y difícil rehabilitación, pudiendo llegar a ser en ocasiones fatales; además traen consigo, por leves que sean, factores físicos o psicológicos, pérdida de la movilidad y para las personas ancianas, esto es tan precioso como la vida misma.

IMPORTANCIA EPIDEMIOLOGICA

La incidencia anual de caídas entre personas ancianas que viven en la comunidad aumenta del 25 % entre los 65-70 años, al 35 % después de los 75. La mitad de las personas mayores que se caen lo hacen repetidas veces y son más frecuentes en hogares de ancianos y residencias. 
Las mujeres parecen sufrir más caídas que los hombres hasta los 75 años, a partir de la cual la frecuencia es similar en ambos sexos. 




CONSECUENCIAS DE LAS CAIDAS


Físicas: La fractura es la consecuencia más seria de las caídas. La tasa de mortalidad entre los enfermos que han sufrido una fractura de cadera es del 10-20 % más alta que entre aquellas de igual sexo y edad que no la han sufrido.
La mayor parte de estos fallecimientos ocurren en los 4 meses siguientes, además es causa de incapacidad física posterior, ya que la mitad de los que sobreviven tras ella no recuperan nunca el nivel funcional que tenían antes.
Otras consecuencias son daños de tejidos blandos, los traumas de tejidos nerviosos (poco frecuente, pero graves); así como la hipotermia, deshidratación, infecciones respiratorias y sobre todo, el tromboembolismo pulmonar y las úlceras de decúbito.

Psíquicas: Generan miedo a caer otra vez, o un estado continuo de ansiedad, pérdida de confianza en sí mismo, aislamiento social, y restricción de las actividades de la vida diaria.

Sociales: Los familiares ante una caída, con frecuencia reaccionan con ansiedad y se convierten en sobreportectores que limitan la relativa autonomía del anciano. 

FACTORES INFLUYENTES:


Enfermedades crónicas: Enfermedad de Parkinson, demencias, enfermedad cerebrovascular.

Alteraciones visuales: Cataratas, retinopatía, glaucoma... 

Sistema vestibular: La pérdida de equilibrio relacionada con la edad, puede ocurrir como resultado de osteoporosis con acúmulo de calcio en el órgano de corti; además puede ocurrir por traumatismos, infecciones del oido y por consumo de algunos farmacos.

Sistema locomotor: Alteraciones osteo-musculares asociados directa o indirectamente con la edad, así como los problemas de los pies (hallux valgus, callos y otras deformidades) pueden ser una causa más de trastorno del equilibrio y de la marcha, y con ello acarrear caídas.
Sistema neurológico: Cambios estructurales en la corteza cerebral, bien de causa vascular o degenerativa, trastornos de la vía piramidal, extrapiramidal o cerebelosos, son causas importantes de inestabilidad de la marcha.

Enfermedades agudas: Las infecciosas, y la exarcerbación de algunas enfermedades crónicas, como la insuficiencia cardíaca congestiva, puede precipitar caídas. De hecho, la caída puede ser un signo indirecto del inicio de una enfermedad en pacientes mayores y no es extraño una caída como primera manifestación de una neumonía, por ejemplo, en un anciano.

Polifarmacia: El 81 % de los ancianos toman medicación y de ellos los 2/3 partes ingieren más de un fármaco habitualmente. Esta cifra aumenta con la edad, y así hasta el 30 % de los mayores de 75 años toman más de 3 fármacos.
Uso incorrecto de los medicamentos: No es infrecuente en la población anciana el mal cumplimiento en la frecuencia de las dosis, la confusión entre distintos fármacos o la automedicación. Todo esto junto con la presencia de pluripatología, supone que las reacciones adversas sean más frecuentes entre los ancianos, y por tanto aumenta el riesgo de caídas.

Ejemplos:
Benzodiacepinas: El Nitrazepán y Flurozepán parecen ser los que más problemas causan en este sentido, el Clobozán y el Clorodiazepóxido, los que con menor frecuencia se asocian con caídas.

Antihipertensivos: Se consideran en segundo lugar después de los sedantes, pueden influir en las caídas por producir hipotensión postural (Metildopa, betabloqueadores, etc) o disminuir el flujo sanguíneo cerebral.

Diuréticos: Por producir hipotensión sobre todo cuando son empleados en enfermedades cardíacas.

Fenotiacinas: Sus reacciones adversas son las extrapiramidales y el parkinsonismo.

Antidepresivos tricíclicos: Aumenta la propensión a las caídas sobre todo cuando se asocian a otras drogas que provocan hipotensión postural, siendo su principal exponente la Imipramina. Además este grupo provoca trastornos del ritmo cardíaco y efecto anticolinérgicos que puede intervenir en las caídas del anciano.

Antinflamatorios no esteroideos: Existen estudios que afirman que el 20 % de los ancianos tratados con ellos desarrollan inestabilidad y confusión.

Los factores extrínsecos son la causa del 77 % de caídas como los derivados del entorno (existencia de alformbras, excesos de espejos, pijamas de pantalón largo, pisos muy pulidos, animales, escaleras, sillas y mesas bajas).

Lo fundamental en este tema, es su prevención, pues de hecho, al evitar una caída estamos evitando sus consecuencias. El trabajo nuestro en prevención primaria deberá estar encaminado fundamentalmente a prevenir las caídas accidentales, ya que constituyen el mayor porcentaje; o detectar las causas orgánicas de las mismas con el consiguiente tratamiento, o interconsulta de los casos que lo ameriten. Por ello  debemos realizar una educación sanitaria completa y exhaustiva.






Consejos:
Una iluminación adecuada en el área donde se mueve el anciano, evitar colocación de objetos de baja altura con los que el anciano pueda tropezar, las alfombras deben estar bien colocadas, no dejar en el suelo herramientas o juguetes, los animales domésticos no deben circular por las habitaciones, colocar barandas a ambos lados de las escaleras...

Otro elemento importante es la corrección, es decir, el ajuste de las actividades del paciente para compensar sus incapacidades, tales como: el uso de espejuelos, bastón, collarín cervical, andadores, etc. Se debe recomendar rehabilitación con ejercicios que mejoren el tono muscular, la flexibilidad y la agilidad del anciano sobre todo después del encamamiento; al igual que la rehabilitación psicológica para intentar devolver al anciano la confianza en sí mismo, tras una caída.

Se deben controlar las enfermedades crónicas que presente el paciente y brindar educación sanitaria sobre la correcta utilización de los medicamentos, así como conocer las principales formas de prevención y tratamiento de las caídas en el anciano.



CONSULTADO EN:
http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S0034-89102008000500022&script=sci_arttext


http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872003000800008&script=sci_arttext


http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-98872001000900007

TEMA 10: Enfermedades neurologicas

La demencia es una de las enfermedades más temidas y caras de la sociedad. Ocurre con más frecuencia sobre los 75 años, siendo un diagnóstico difícil, sobretodo al inicio.


Se define como un síndrome caracterizado por un deterioro progresivo de las habilidades intelectuales respecto a un nivel previo, en forma progresiva y variable.
Debe existir pérdida de memoria más una de las siguientes habilidades: lenguaje, juicio y/o ánimo; cumpliendo un período mínimo de 6 meses, sin presentar alteraciones de la consciencia; conllevando disfunción en la vida diaria y pérdida en la calidad de vida.


Diagnóstico:
De acuerdo al DSM- IV el paciente debe desarrollar múltiples déficit cognitivos, evidenciados por:
- Deterioro de la memoria: aprendizaje - recuerdo.
-Más uno de los siguientes: afasia, apraxia o agnosia.
- Trastorno para ejecutar acciones: planificar, organizar, series, abstracción.
- Cambios de personalidad: alteración o acentuación de rasgos pre - mórbidos.
- Trastornos de comportamiento: a menudo la forma de presentación en el anciano.
- Agitación y agresividad.
- Depresión.
- Psicosis.
- Comienzo gradual, con deterioro continuo.
-Los déficits cognitivos interfieren significativamente con el funcionamiento social y laboral.
- Muestran un menoscabo significativo respecto a un estado previo





Epidemiología:

- 5-10 % de la población de 65 años o más en USA.
- Cada 5 años su prevalencia se duplica después de los 65 años.
- La enfermedad de Alzehimer corresponde a la principal causa de demencia, con un 70 % del total de casos. La demencia vascular en cambio está implicada en un 10-20 % de los casos.
- Un 10-20 % de los casos son reversibles.

Según un estudio observacional descriptivo transversal de los residentes institucionalizados la residencia José María Calvo demuestra un aumento de la prevalencia del deterioro cognitivo en la población mayor y su repercusión en el nivel de independencia y calidad de vida de los mayores institucionalizados, constatados por los estudios epidemiológicos en general y el suyo en particular, justifica la necesidad de identificar precozmente tal alteración para iniciar, lo antes posible, programas de intervención dirigidos a preservar las funciones cognitivas del anciano el máximo tiempo posible, implementando distintas medidas de reforzamiento y ejercicio de dichas funciones, para así retrasar la dependencia, potenciar las capacidades residuales y mejorar la calidad de vida de estos ancianos.

En mi opinion importantes razones justifican la preocupación por el diagnóstico precoz del DCL. En el caso de la demencia, quizás de mayor interés sea la probabilidad de revertir un "exceso de incapacidad" cognitiva o funcional hasta entonces desapercibido. No menos importante es ofrecer la oportunidad a la familia de recibir información sobre la enfermedad desde un inicio, poder adaptarse y ajustar los cuidados a las necesidades en cada fase y planificar el futuro



Tipos:

DEGENERATIVAS:
Enfermedad de Alzheimer
Demencia por cuerpos de Lewy
Enfermedad de Pick
Demencia asociada a enfermedad de Parkinson



INFECCIOSAS
Asociada al SIDA
Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob
Neurosis

VASCULARES:
Multinfarto
Enfermedad de Binswanger


METABOLICAS O NUTRICIONALES:
Hipo e hipertiroidismo
Insuficiencia hepática y renal
Déficit de vitamina B12



TOXICAS:
Alcohol
Fármacos
Metales



NEOPLASICAS:
Tumores cerebrales primarios. o metástasicos.



OTRAS:
Hematoma subdural crónico
Hidrocefalia normotensa
Demencia postraumática



Histopatología
Perdida neuronal.
Degeneración neurofibrilar.
Forma fibrilar de proteína beta amiloide es meurotóxica.
Degeneración granulovacuolar.
El NT más comprometido es la acetilcolina, ya que hay disminución significativa de de la enzima colinaacetil transferasa.




ESTE VÍDEO VA DEDICADO A TODAS LAS PERSONAS CUIDADORAS QUE SUFREN INCLUSO MÁS QUE LAS PROPIAS ENFERMAS.





Cuadro clínico
Perdida de memoria.
Deterioro del lenguaje.
Ateración de la organización visuoespacial.
Epobrecimiento en la capacidad del juicio.
Función motora preservada.
Síntomas depresivos en el 50% de los casos.
Viven entre 10 y 12 años, lo que es variable.
Causa de muerte más frecuente: infecciones.


Clínica en etapas:
ETAPA 1: aparece pérdida de memoria, falla de adquisición de nuevos conocimientos, comienza a afectar el trabajo.
ETAPA 2: dura 2 a 10 años, tanto la memoria reciente como la remota están alteradas, hay desorientación espacial, tienden a repetir frases, presentan dificultad para reconocer, afasia fluida, déficit en la comprensión, puede haber agitación.
ETAPA 3: funciones intelectuales severamente deterioradas, no reconoce a su familia ni su imagen, aparece ecolalia, palilalia, destace rigidez en extremidades, inmovilidad, dificultad en la deglución,incontinencia urinaria y fecal.




UNA ANÉCDOTA FINAL
El Dr. Vladimir Hachinski, Universidad Oeste de Ontario – Canadá decía que cuando
alguien le hablaba que un trastorno era por la edad, recordaba a una mujer de 97 años
que fue al medico por molestias en una pierna. Cuando el especialista achacó esta
dolencia a la edad, ella respondió que eso era imposible, porque la otra pierna tenía los
mismos años y no le causaba ningún problema…


CONSULTADA EN:
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-928X2010000400003&script=sci_arttext

http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0CGYQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.lapaginadelmedico.com.ar%2FTRATAMIENTO%2520DE%2520LA%2520DEMENCIAS.pdf&ei=UVa9T5T5F9SXhQediYynDw&usg=AFQjCNHPnEHCGtkzb0LKaijHLAN3tF_PaA&sig2=IlPLuqHeK6McRCELxO4Rnw

http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&ved=0CFsQFjAB&url=http%3A%2F%2Fwww.sld.cu%2Fgalerias%2Fpdf%2Fsitios%2Fgericuba%2Fdemencia_tratamiento_y_clasificacion_liliam_rdguez.pdf&ei=EVW9T6O8H8a2hQeukOSEDw&usg=AFQjCNFGZc5wl1UONlr3alKtm5Cx373jnA&sig2=PQn1mybPbYx55wlxpUkBng

lunes, 30 de abril de 2012

TEMA 9.3: Evidencia cientifica.

Finalmente terminamos con el ultimo tema de las úlceras con evidencia científica.

Tanta teoría no sería valida si no hubiera en el "backstage" unas bases cientificas e investigaciones validadas.
Por lo que en esta entrada voy a poner una serie de estudios e investigaciones de campo para descubrir el devenir de las ulceraciones por presión.




PRIMER ESTUDIO
Diversos estudios han explorado el grado de conocimiento (y su posterior puesta en práctica) que posee el personal de enfermería sobre las recomendaciones relacionadas con la prevención y el tratamiento adecuado de las úlceras por presión que aparecen desarrolladas de manera sistemática en guías y manuales de sociedades internacionales y de España. Los resultados hallaron lagunas en los conocimientos referidos y deficiencias en su aplicación. Este trabajo pretende comprobar en qué situación nos encontramos los profesionales de enfermería del Complejo Hospitalario de Jaén (perteneciente a la red sanitaria pública andaluza), con respecto al conocimiento (a), frecuencia de utilización de las directrices recomendadas en la práctica asistencial (b), existencia de factores profesionales o de formación que puedan influir en el nivel de conocimiento y en su puesta en práctica (c); todo ello para ubicar los cuidados que prestamos comparando los resultados con investigaciones previas.
La metodología fue descriptiva transversal. La recogida de datos se realizó a través de un cuestionario validado. Los resultados obtenidos son totalmente equiparables con los publicados tanto en España, como a nivel internacional.


OBJETIVOS
Los profesionales que son objeto de este estudio son las enfermeras y auxiliares de enfermería que desarrollan su labor en el Complejo Hospitalario de Jaén. Nuestros objetivos van encaminados a:

1. Determinar el grado de conocimiento que poseen sobre las recomendaciones de prevención y tratamiento en UPP que aparecen en las guías de práctica clínica, tales como las del GNEAUPP, de la AHQR o del EPUAP.

2. Investigar la frecuencia de utilización de las mencionadas directrices en la práctica asistencial.

3. Identificar la posible existencia de factores profesionales o de formación que puedan influir en el nivel de conocimiento y en su puesta en práctica.

4. Comparar los datos obtenidos con los estudios previos realizados en este sentido, tanto en España como a nivel internacional.


CONCLUSION
El nivel de conocimientos sobre prevención y tratamiento en UPP que poseen los profesionales de enfermería del Complejo Hospitalario de Jaén puede ser considerado como satisfactorio. No obstante, las medidas de prevención son más identificadas que las de tratamiento.

El grado de implementación de las directrices que aparecen en las guías de práctica clínica es, sin embargo, más bajo que el elenco de conocimientos.

Podrían existir factores que impidieran dicha implementación (escasez de plantillas, tiempos de enfermería ajustados, inadecuada prioridad a las UPP, déficit de medios) contra los que lucharíamos con adecuadas políticas educacionales de salud, con la provisión de recursos humanos y materiales en función de estudios correctamente diseñados o, tal vez, con la motivación de los profesionales implicados.

No se han encontrado diferencias significativas en el grado de conocimiento atribuibles a la experiencia profesional. Sí aparece cierta disparidad a la hora de llevar a la práctica algunas intervenciones en relación al tipo de formación recibida previamente.

Pertenecer a una específica unidad también denota alguna variabilidad en el abordaje de las UPP, tanto en la prevención como en el tratamiento.

Por último, los resultados obtenidos son totalmente equiparables con los publicados tanto en España, como en otros entornos.

Sería interesante plantear estrategias que permitieran desterrar la mala praxis que aún persiste en relación a determinados abordajes en UPP (masajes, colonias, roscos, etc).

SEGUNDO ESTUDIO
El objetivo principal del estudio es conocer el riesgo de úlceras por presión en una Unidad de geriatría, siguiendo la escala Braden, relacionarlo con los principales diagnósticos de enfermería encontrados y visualizar dicho riesgo con las variables de carácter demográfico y de carácter clínico.
Como objetivos secundarios se persigue conocer qué ítems de la escala de Braden predominan en la valoración del riesgo total de los pacientes estudiados y la prevalencia e incidencia de úlceras por presión en el período de estudio. El diseño de esta investigación corresponde a un estudio descriptivo prospectivo.
Una vez realizado, podemos constatar que más de la mitad de los pacientes que ingresaron presentó riesgo de desarrollo de úlceras por presión y que éste aumentó con la edad y con las patologías médicas relacionadas con el déficit o alteración de la movilidad.


CONCLUSIÓN
La situación actual en nuestro país refleja que en Atención Primaria la prevalencia de úlceras por presión oscila entre el 7,3% y el 12,9% entre los pacientes que reciben atención domiciliaria. En el ámbito hospitalario, la prevalencia tiene un rango entre el 3,8% y el 8,9% y en el nivel sociosanitario entre el 4,8% y el 7,6% 
Los resultados de la invetigacion fueron
• Más de la mitad de los pacientes que ingresaron presentó riesgo de desarrollo de úlceras por presión.

• El riesgo aumentó con la edad y con las patologías médicas relacionadas con el déficit o alteración de la movilidad.

• Una menor puntuación de la escala tiene una relación directa con la aparición de úlceras. Casi la mitad de los pacientes de alto riesgo presentó UPP.

• Los ítems de la escala Braden que tienen mayor implicación en el riesgo son los relacionados con la presión (actividad y movilidad).

• En relación con la prevalencia de úlceras, nos encontramos que dentro de los rangos habituales y en relación a la incidencia nuestros valores son ligeramente inferiores.

• Los diagnósticos de enfermería más frecuentes en los pacientes que presentaron úlceras por presión fueron los relacionados con los déficits de autocuidado y por consiguiente los implicados en la dependencia.


CONSULTADO EN:


1.PRIMER ESTUDIO
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-928X2009000300007&script=sci_arttext


2 SEGUNDO ESTUDIO
http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-928X2007000300004

TEMA 9.2: Medidas preventivas para las ulceraciones

En esta nueva entrada valoro y reivindico la importancia jugada desde el papel del oficio enfermero.


LA PREVENCION!!!!


Todos sabemos el mejor remedio o tratamiento para las ulceraciones por presiona es que no se produzcan. Sinceramente y desde mi corta experiencia por los lugares que he estado de prácticas si que veo una gran concienciación sobre este tema. Existen númerosos seminarios de todos los organismos de salud que se encargan y trabajan sobre este hecho de manera directa, concisa y efectiva. 
Aun así y aunque haya una gran labor informativa sobre este tema sigue sucediendo día a día por lo que me veo obligado a crear solo una entrada para comentar sobre este tema.


PRIMERO UNA DETECCIÓN PRECOZ:
Esto se puede realizar mediante herramientas creadas para este tipo de casos como puede ser la escala de


NORTON 






 PREVENCIÓN

PROGRAMA DE CAMBIOS POSTURALES
Cada 2 horas en los pacientes encamados, vigilar puntos de apoyo.
Cada hora,, por lo menos, en pacientes en silla de ruedas.



 DISPOSITIVOS PARA ALIVIAR LA PRESION



Utilización de piel de cordero en las zonas que son más sensibles.
Colchón neumático (de agua o aire).
Cojines de gel de flotación.
Protectores talones y codos.
Si no se utiliza colchón neumático, utilizar de espuma de poliuretano (látex).

MASAJE


Hidratar la piel con crema o aceites mediante masajes (no se aplicará donde exista ya herida.

ACTIVIDAD
Permanecer encamado el menor tiempo posible.
Animar la deambulación y los ejercicios de movilización. Por lo menos 2 veces al día.

 NUTRICION

Comidas poco copiosas y frecuentes
Aumento de la ingesta de líquidos, excepto cuando haya contraindicación médica.
Valoración dietética


CUIDADOS HIGIENICOS

Mantener una correcta higiene corporal mediante lavado con agua y jabón seguido de aclarado y perfecto secado.
Mantener la ropa seca, limpia y sin arrugas.
Procurar que la ropa de la cama no pese demasiado.

CUIDADOS PERINEALES. PACIENTES INCONTINENTES
Lavado frecuente de la forma anteriormente citada.
Aplicación de crema o pomada impermeabilizante (por ejemplo, Óxido de zinc).

MASAJE DE ESPALDA

El masaje en la espalda tiene dos objetivos principales, relajar y liberar de la tensión (efecto sedante) y estimular la circulación sanguínea a los tejidos y a los músculos. Esto hace que los vasos periféricos de la zona se dilaten y así eleven el aporte de sangre a esa zona.


CONSULTADO EN: